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Pregunta 5

  • Cuando un gobierno mantiene: presos enfermos, alargamiento de penas, dispersión de presos, acoso y detenciones a militantes… ¿es posible? ¿Debía dar pasos del propio desarme represivo, cuando no reconoce a ningún facilitador externo y cuando desprecia el llamamiento de Aiete?
En el desarme y desmantelamiento merece la pena esperar al Gobierno del PP de Madrid, si es evidente su estrategia de no dialogar, no ayudar y torpedear cualquier avance?¿No es el camino de la unilateralidad el más digno y efectivo?
¿Estaremos quietos y sin hacer nada y a la espera en materia de desarme y desmantelamiento de que el gobierno del PP de Madrid haga algo? ¿No es eso regalarles la iniciativa?

 

"Foro Social para promover el proceso de paz"Véronique Dudouet:

Normalmente, el desarme sólo sucede paralelamente a gestos recíprocos de buena voluntad por parte del estado con el fin de acrecentar la confianza de los miembros de ETA para que ‘dejen de lado las armas’ sin poner en riesgo sus intereses políticos y de seguridad (como he descrito anteriormente).

La experiencia internacional (como por ejemplo, en procesos de paz previos llevados a cabo en Colombia entre finales de la década de los años 80 y los 90, donde muchas antiguas guerrillas fueron asesinadas tras haberse desarmado) muestra que las organizaciones que utilizan la lucha armada no deberían ‘saltar al vacío sin una red segura’.

Sin embargo, en el contexto vasco y en ausencia de cualquier avance por parte del gobierno para con el proceso de paz, pueden tomarse pasos unilaterales adicionales, como incentivos políticos para construir la confianza de los agentes estatales en el proceso. Esto no implica necesariamente el desmantelamiento de las armas ni de las estructuras militares, pero puede haber pasos intermedios, como que la organización armada almacene sus armas mientras estén bajo su control, teniendo monitorización externa (de actores internacionales o de la sociedad civil vasca, de confianza para todas las partes, mirar lo dicho más arriba). Sin ir más lejos, entre 2006 y 2011, los maoístas nepalíes hicieron esto mismo bajo la supervisión de la ONU, en los acuartelamientos que ellos mismos mantenían (con los Maoístas y la ONU guardando las llaves de los arsenales, por si hubiera una ruptura en el proceso de paz).